El norte de Camerún fue una vez un floreciente destino turístico en torno a su Parque Nacional de Waza. Hoy es el refugio de cien mil nigerianos que huyen de los islamistas de Boko Haram. Allí no tienen ni lo básico para sobrevivir. Para ellos, una comida al día es un lujo. Por Lourdes Gómez / Fotos: Chris de Bode